Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu padre, que está en lo secreto, y tu padre que ve en lo secreto, te recompensará.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Alégrense siempre en el Señor. Vuelvo a insistir, alégrense.


Alégrense siempre en el Señor. Vuelvo a insistir, alégrense.
Que la bondad de ustedes sea conocida por todos los hombres. El Señor está cerca.
No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios.
Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús.
Carta de San Pablo a los Filipenses 4,4-7. 

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